Las pruebas de vacío se realizan a los tanques criogénicos estacionarios que almacenan oxígeno líquido (LOX), nitrógeno líquido (LIN) y argón líquido (LAR). Su objetivo es verificar que el aislamiento al vacío del tanque sigue funcionando correctamente.
¿Para qué sirven?
- Comprobar que el vacío entre las paredes del tanque no se ha perdido.
- Reducir la entrada de calor desde el exterior hacia el líquido criogénico.
- Disminuir la evaporación del producto (boil-off), evitando pérdidas de oxígeno, nitrógeno o argón.
- Mantener la presión del tanque dentro de los valores normales.
- Reducir el consumo de producto y los costos de operación.
- Detectar fallas de aislamiento antes de que provoquen problemas mayores.
- Prolongar la vida útil del tanque.
¿Qué ocurre si un tanque pierde el vacío?
Cuando el aislamiento falla:
- El líquido criogénico se calienta más rápidamente.
- Aumenta la evaporación del gas.
- La presión interna sube con mayor frecuencia.
- Las válvulas de alivio pueden abrirse para liberar gas y proteger el tanque.
- Se pierde producto y aumenta el costo operativo.
¿Cuándo conviene realizar una prueba de vacío?
- Cuando el tanque presenta un aumento inusual de presión.
- Si el consumo aparente de producto es mayor de lo normal.
- Después de una reparación importante.
- Como parte del mantenimiento preventivo periódico.


